Ya ha llegado el verano y las vacaciones, por lo que seguramente aproveches el tiempo para salir, viajar o disfrutar de ti mismo/a. Este es un plan genial, pero no debes olvidarte de que practicar algún tipo de ejercicio o actividad relajante también puede ayudarte a descansar del trabajo y de tus responsabilidades diarias. Practicar yoga en verano es la actividad perfecta para ello.

Beneficios del yoga en verano

Todos sabemos que el yoga es una actividad perfecta para satisfacer tu bienestar personal porque combina los tres aspectos de la vida más importantes para la salud. El bienestar físico, mental y social.

El yoga es una práctica milenaria que lleva practicándose durante muchos años en Asia, afortunadamente, hoy en día se está extendido por Europa y está cada vez más arraigado a nuestra sociedad. A través del yoga en verano, tenemos la oportunidad de ejercitar físicamente nuestro cuerpo y combinarlo con ejercicios mentales, de esta manera aprovechamos las vacaciones para practicar ejercicio, fortalecer nuestros músculos y relajar nuestra mente de pensamientos negativos o responsabilidades que puedan agobiarnos.

Practicar yoga en verano te abre un abanico de extraordinarias posibilidades, abarcando tanto aspectos físicos como mentales y espirituales, y te permite conocerte mejor y equilibrar tu salud y tu vida.

Además, practicar yoga en verano puede ser un momento perfecto para disfrutar más de nuestras vacaciones. Y puede hacerse en cualquier lugar, en el campo, en la playa, en la piscina, en el jardín, en casa… etc. También puedes practicarlo solo o acompañado, pero es una manera de ejercitarnos mientras descansamos de nuestra rutina habitual. Además, si mantienes esa rutina de ejercicios, estiramientos, asanas, relajación y meditación, podrás disfrutar de unas vacaciones verdaderas, cuidándote y relajándote por dentro y por fuera para luego volver en septiembre a nuestro Centro Yoga Rivas con más energía 🙂

Consejos para disfrutar mejor del yoga en verano

  1. Busca un lugar tranquilo, silencioso. Puede ser tanto al aire libre como en un interior, pero lo importante es que sea tranquilo y te haga sentirte a gusto.
  2. Procura practicar yoga en verano a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde,  para evitar así las horas de máximo calor, ya que éstas nos pueden incomodar la práctica.
  3. Desconecta tu móvil, teléfono y ordenador. Trata de disfrutar del tiempo para ti sin que nadie pueda molestarte durante unos minutos.
  4. Puedes poner una música que te guste, relajante y suave… o puedes tan solo escuchar y conectar con los sonidos de la naturaleza (mar, montaña…) en caso de que estés en algún lugar maravilloso del que disfrutar.
  5. Procura no comer durante al menos 2 horas antes de la práctica y recuerda tener a mano una botella de agua para mantenerte hidratado/a, sobre todo en los momento de la práctica en los que las asanas o los movimientos corporales sean más dinámicos y requieran un mayor esfuerzo físico.
  6. Utiliza ropa cómoda y fresquita, a ser posible algodón o lino, aunque esto es totalmente opcional.
  7. Practica yoga en verano siempre descalzo/a y siente ese arraigo a la tierra que te aporta una sensación de absoluta libertad.
  8. Comienza tu práctica de forma tranquila, sin prisas, tómate tu tiempo y mantén una intención de agradecimiento y deseo de paz.
  9. Al finalizar tu práctica mantén unos segundos de silencio y concentración para despejar tu mente y aprovechar al máximo la relajación.
  10. Descansa tumbado/a boca arriba relajándote, observando, sintiendo y disfrutando del momento presente. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.