La meditación es una práctica que utilizan los individuos para relajar la mente hasta liberar la conciencia. Esta técnica se puede realizar en cualquier momento y en cualquier lugar. Su fin es obtener la paz interior que nos falta. Se usa para concentrar la mente y aliviar determinadas condiciones de salud o psicológicas, como la depresión y la ansiedad. Las técnicas de meditación pueden ser clasificadas de acuerdo a su enfoque. Estas pueden tener propósitos religiosos y a su vez estar también enfocadas al mantenimiento de la salud física o mental.

Nuestra cabeza está trabajando todo el día, nos mantiene ocupados mentalmente con miles de pensamientos. Desde que nos levantamos hasta que nos metemos en la cama, e incluso mientras dormimos.
Para vivir necesitamos que esos pensamientos sean compatibles con la serenidad y el equilibrio.  La meditación es un obstáculo a la hora de iniciarse en el Yoga, por ello  hay que trabajar la concentración.

Las prácticas de meditación

La meditación es un proceso mental fuerte que practicamos para relajarnos y calmar el ruido que hay en nuestra cabeza. Lo más importante para llevar a cabo este ejercicio es la respiración. Esta es lo más básico de todas las técnicas de meditación. Si eres principiante, es importante que te concentres en una sola cosa, ya sea un mantra o un objeto visual. La repetición de un mantra (un sonido, palabra o frase) es otra forma común de meditación. Consiste en repetirlo tantas veces como sean necesarias hasta crear un silencio en tu mente y que esta te permita entrar en un estado de relajación profunda.

Puedes concentrarte en un objeto visual simple o practicar la visualización. Esta consiste en crear un lugar tranquilo en tu mente hasta llegar a un estado de completa calma. Esta técnica es muy parecida a un retiro de Yoga, sin la necesidad de desplazarte. No debes olvidar relajar tu cuerpo. Este procedimiento implica centrarse en cada parte del cuerpo individualmente y relajarla de forma consciente. Esta técnica permite relajar la mente y a su vez cualquier otra parte del cuerpo.

Adquirir la costumbre de practicar la meditación requiere constancia, dedicación y paciencia. Como todos los hábitos, los resultados no serán visibles a corto plazo. Para lograrlo no solo es necesario la meditación, también debemos cambiar nuestro estilo de vida y nuestros hábitos.

Conseguir llegar al estado de bienestar mediante la meditación es fruto del esfuerzo y la práctica diaria de unos ejercicios.  Estos deben combinar aspectos físicos y psíquicos, con técnicas como la respiración, la visualización de objetos y repetición de mantras.

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