El Yoga no solo es un deporte para relajar cuerpo y mente. Este también tiene ejercicios para estirar los músculos de la cara. El Yoga Facial se centra en una serie de muecas junto con ejercicios de relajación y respiración. Estos rejuvenecerán nuestro rostro, sin pasar por quirófano y sin contraindicaciones.

Los músculos de la cara también se atrofian si no se ejercitan. Por eso, el Yoga Facial nos anima a aplicar algunos ejercicios para recuperar elasticidad y firmeza.

¿En qué consiste el Yoga Facial?

El Yoga Facial es una técnica derivada de la disciplina física y mental originaria de la India en la que se combinan trabajos de respiración y meditación. Se centra en la parte superior de nuestro cuerpo, sus ejercicios contribuyen a relajar el cuello, la cara y la mandíbula; olvidándote al fin, del estrés diario. Además, con el Yoga Facial se estimula la producción de elastina, responsable de proporcionarnos un aspecto más joven, terso y luminoso.

El rostro es una de las zonas del cuerpo donde más tensión se acumula. El estrés, la falta de sueño, la mala alimentación o las largas horas frente al ordenador pasan factura: aparecen las arrugas prematuras y los signos de cansancio.

Con los ejercicios de Yoga Facial podrás aliviar las tensiones que se acumulan en tu rostro, tonificando además su musculatura para rejuvenecerlo y recuperar la luminosidad y la firmeza de la piel. Son perfectos para realizarlos por la noche antes de ir a dormir.

Consejos para practicar el Yoga Facial

FRENTE

La frente es una de las zonas que, más movemos a lo largo del día y donde más se refleja el estrés. Con cada gesto o emoción, los músculos de nuestra frente se activan y aparecen las arrugas.

Para evitarlas, cierra las manos en puño y coloca los nudillos índice y corazón en el centro de la frente. Una vez posicionados, ejerce presión y muévelos lentamente hacia la sien. Aguanta 20 segundos, descansa y vuelve a repetir.

PÁRPADOS

Apoya la mano derecha sobre la cabeza, coloca los dedos en la sien (sobre los ojos) y ejerce una ligera presión hacia arriba y hacia atrás con pequeños movimientos.

Aguanta 20 segundos, descansa y vuelve a repetir. Notarás que muy pronto, podrás olvidarte del contorno de ojos para enmascarar las bolsas y las temidas patas de gallo.

MEJILLAS Y PÓMULOS

A veces los nervios se reflejan en la zona de los pómulos y, sin darnos cuenta, apretamos la mandíbula y ejercemos una presión sobre ésta que conlleva la aparición de dolores y molestias en la zona. Para aliviarlos, apoya los dedos índice y corazón por debajo del hueso del pómulo.

Realiza pequeñas presiones desde la zona de las fosas nasales hasta las sienes. Repite entre 2 y 3 veces, intercalándolas con respiraciones de 20 segundos. Descansa y vuelve a repetir.

Para las mejillas, solo tendrás que cerrar los ojos e inhalar hasta hincharlas todo lo que puedas. Aguanta un par de segundos y exhala. Repite 3 o 4 veces para que el ejercicio sea más efectivo.

CONTORNO

Para mejorar visiblemente el aspecto del contorno del rostro, presiona con los dedos la raíz del pelo, realizando un recorrido desde la raíz en la frente hasta la mandíbula.

Da pequeños golpes sobre esta línea, presionando al inhalar y relajando al exhalar. Repite 3 veces realizando el recorrido completo de arriba a abajo.

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