Son muchos los motivos que pueden causarnos dolor de espalda. Este problema cada día afecta a más personas debido al estilo de vida que llevamos. A continuación te vamos a mostrar alguna posturas de Yoga para la espalda y así evitarás dolores.

Practicar Yoga

La horas que pasamos sentados frente al ordenador en el trabajo, el transporte público, el coche, o el estrés acumulado pueden causarnos dolor de espalda. También adoptamos malas posturas a lo largo del día y eso influye. El motivo por el que te duela la espalda puede ser cualquiera, además puede afectar a personas de todas las edades.

A continuación te vamos a enseñar algunos ejercicios que pueden ayudarte. El fin de su realización es fortalecer y tonificar toda la musculatura de tu espalda. Con ellos notarás enormes beneficios siempre que seas constante. Además puedes combinarlos con un ejercicio de respiración llamado Pranayama. Consiste en una inhalación lenta que va acompañada de una exhalación extensa con la que liberamos tensión. Prana significa energía y Yama significa extensión.

Ejercicios de Yoga para la espalda

Puedes elegir cualquiera de las posturas de Yoga para la espalda que explicamos a continuación. Estas te permitirán tomar consciencia de las posturas que realiza tu cuerpo. Además nos ayudarán a respirar conscientemente. Podemos combinar las asanas con la respiración y así descansamos entre unas posturas y otras.

Postura del Perro

Comenzamos apoyando las manos y los pies en el suelo, siempre con los brazos y las piernas estirados. Para que esta postura sea efectiva tienes que llevar todo lo alto que puedas tu cadera hacia arriba. Con esto conseguiremos estirar al máximo la zona lumbar.

Nuestra cabeza tiene que mirar al suelo así conseguiremos tener la espalda derecha y recta. Con esta postura logramos estirar y fortalecer la columna a la vez. Una vez que tengas esto controlado puedes hacer un movimientos de un lado hacia otro con la cadera.

El Guerrero

Esta postura comienza en parado. Con la pierna izquierda damos un paso hacia adelante, flexionándola. Mientras tanto tendremos la pierna derecha estirada y recta. De esta forma conseguiremos un equilibrio y un soporte para mantenerla durante un tiempo.

Posteriormente, estiraremos los brazos todo lo que podamos. Muy levemente inclinaremos la espalda y la cabeza hacia atrás. No debes olvidar que hay que mantener la espalda siempre recta. Con esta posición conseguiremos igual que con la anterior mejorar nuestra estabilidad y balance.

Posición de rodilla y cabeza

Esta postura se realiza sentada. Empezaremos extendiendo hacia adelante la pierna izquierda, mientas flexionamos la derecha dejando que se abra hacia un lado. Inclinamos nuestro cuerpo hacia adelante y nos dejamos caer sobre la pierna que hemos estirado. Esta postura se suele combinar con respiraciones.

La respiración nos ayudará a concentrarnos y podemos llegar a un estado de meditación. Esto nos sirve para concentrarnos en nuestras caderas, las cuales pueden provocar dolor de espalda cuando hacemos malos movimientos con ellas. Esta posición necesita tiempo, por ello no debes forzarla si no sale. Lo importante es que te relajes mientras intentas tocar tu rodilla con la cabeza.

La posición del niño

Empezaremos arrodillados, con los glúteos apoyados sobre los talones. Lentamente llevaremos la cabeza hacia el suelo hasta que consigamos tocarlo (no debemos forzar, solo hasta donde podamos llegar). Para conseguir relajarnos aún más, es importante que nuestros brazos estén alrededor de nuestro cuerpo.

Esta posición nos ayuda a estirar todos los músculos de la espalda. Además nos ayuda a aliviar la tensión que tenemos acumulada en cuello y hombros. Es recomendable que utilices una almohada para apoyar tu cabeza.

Rodillas al pecho

En primer lugar nos tumbamos, levantando las rodillas, las flexionamos y las llevamos hacia nuestro pecho. Esta posición no tiene ningún impacto sobre nuestras rodillas. Puedes moverte lentamente hacia un lado y hacia otro y de esta forma masajearas tu espalda.

Posición del muerto

En esta postura necesitamos colocar una almohada debajo de nuestras rodillas. Después nos acostamos boca abajo con los brazos pegados al cuerpo. Esta posición es conocida como Savasana. Esta posición le permite al cuerpo relajarse ante las prácticas anteriores. La acompañaremos de unas respiraciones profundas para llegar a un estado de tranquilidad y poder dejar nuestra mente relajada.

Coloca una almohada debajo de tus rodillas y recuéstate boca abajo con tus brazos al costado del cuerpo. Esta posición final, conocida como Savasana, le permite al cuerpo absorber toda la practica anterior. Siempre intenta realizar algunas respiraciones profundas en plena tranquilidad para dejar que la respiración sea el foco de una mente relajada.

Beneficios del Yoga

Este deporte es conocido por mucha gente ya que ayuda a aliviar muchos problemas. Sus beneficios son tanto para el cuerpo como para la mente. Lo importante es practicarlo de forma regular y ser constante para que sea eficaz. Así a la larga notaremos los resultados.

Además su practica nos ayuda a aumentar la flexibilidad. Los músculos mejorarán, esto lo notaremos ya que podemos evitar muchas lesiones. El Yoga para la espalda viene muy bien sobre todo para evitar los dolores que tenemos del día a día, de todas las actividades que realizamos.

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